En referencia a la visita que realizó una comitiva de la
Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación (SPU) en el Rectorado de la
Universidad Nacional de Tucumán (UNT), con el fin de supervisar la gestión del
presupuesto universitario, en torno a una reducción de gastos, la decana de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Adela Seguí, expresó que la SPU ha
cuestionado la situación de déficit de la casa de altos estudios, “que yo he venido señalando hace
rato públicamente”.
Al ser consultada por las causales de la situación
deficitaria, Seguí expresó que tiene una opinión formada sobre esas causas: “Creo
que la UNT viene teniendo sucesivas malas gestiones, un arrastre de déficit
histórico, y un agravamiento del déficit porque se incrementó la planta de
personal con fondos que no eran los del tesoro nacional, sino con recursos
extraordinarios como fueron los fondos provenientes de Ymad”.
- - ¿Se podía nombrar personal con esos fondos?
La funcionaria académica dijo que no se puede nombrar
personal con las partidas del Ymad. “Esos fondos estaban destinados a la
construcción de los edificios universitarios de la ciudad universitaria. Y el
ex rector Juan Alberto Cerisola dio por concluidas las obras sin que estén
terminados los edificios. Quedaron varios sin hacer y muchos sin renovar y sin
mantenimiento”, expresó, al tiempo que recordó que el ex Rector está procesado
y que la gestión de esos fondos está cuestionada en la justicia.
- - ¿Cómo se continuó administrando los fondos de Ymad?
Seguí dijo que siguieron ingresando fondos del Ymad y que fueron
destinados a gastos corrientes y ‘seguramente’ a contrataciones de personal. “Gente
que después que dejaron de recibirse esos fondos quedaron a cargo de la
universidad que está completamente sobregirada, gastando todo el presupuesto en
personal, y que hoy no puede ni cumplir con los nombramientos docentes ni
mantener los edificios”, afirmó.
- - Días atrás, el diario La Gaceta, publicó que dos decanos fueron cuestionados ¿Por qué?
“No tengo la menor idea. Eso es una falsedad”, expresó la
Decana y dijo que el periódico incluyó el postulado en el título de la nota: “La
Nación evaluó al Rectorado y cuestionó a dos decanos”, en la que informa de la
visita de una funcionaria de la SPU de la Nación, “que nos preguntó al decano
de económicas y a mí porque no firmamos un acta acuerdo en la que nos teníamos
que comprometer a un congelamiento en la planta de personal docente y no
docente”.
Seguí expresó que le transmitió a la SPU sus razones: “Le
explique que no podía consentir ajuste en desmedro de la calidad. Y le expliqué
que a nuestra Facultad se nos cuestionaban los puntos docentes hacía dos años.
Y ella me respondió que no iba a haber ajuste en desmedro de la calidad. Nadie
mejor que los decanos y los consejos directivos puede conocer las necesidades
funcionales de las unidades académicas”.
La titular de la Facultad de Derecho negó haber recibido
cuestionamientos. “Todo lo contrario. Venimos luchando para que la
administración universitaria sea transparente. Para conocer dónde está el
déficit y de dónde surge. Si no alcanza el dinero para nombrar el personal
imprescindible cuando se jubilan nuestros empleados, cuando recibimos cuotas
paupérrimas para el funcionamiento de las facultades. La gestión de la rectora Alicia Bardón se
ha conducido como cualquier deudor insolvente. Ha cubierto un agujero para
descubrir otro y así vino andando. Y eligió a quién cubrir y a quién dejar a la
intemperie. A la Facultad de Derecho le dio la espalda”.
- - En la Facultad de Derecho han hecho obras de refacción y mantenimiento ¿Cómo lo hicieron?
Con nuestros propios fondos. La universidad estuvo fundida.
No podían ni repararnos los techos que se llovían. Tuvimos que esperar un año
para que nos reparara una parte de un techo hasta que decidimos encarar obras
con nuestro propio dinero y estamos renovando la casa de 25 de mayo 456 que no
se reparaba hacía décadas. Con fondos adicionales que obtenemos de nuestra gestión
del posgrado y del aporte voluntario de nuestros alumnos y aportes de docentes
y graduados.
- ¿Cree que la intervención de la SPU va a ayudar?
Creo que va a ayudar a ordenar las cuentas. Pero también
creo que hay una tarea propia de transparencia y de blanqueo del pasado y del
presente que es imprescindible para refundar los códigos y los vínculos en la
universidad, para refundar la institucionalidad y la ética universitaria.
Fuente: Abogados Tucumán