Tras el discurso presidencial que criticó la extensión horaria de los tribunales, repasa las distintas propuestas para modificar el horario de atención judicial: doble turno, y atención vespertina. Las distintas experiencias en el interior.
“No puede ser que los Juzgados cierren a las 13:30 hs”
disparó el presidente de la Nación, Mauricio Macri, el último lunes al
presentar su propuesta de políticas de “consenso” para lo que resta de su
mandato. La queja se hizo oír entre
abogados, magistrados y funcionarios judiciales que reabrieron el debate sobre
la conveniencia o no de la atención al público de los tribunales sólo hasta el
mediodía.
La idea de extender el horario judicial -junto con la de
suprimir la feria- son uno de los ejes centrales de las políticas de Estado que
se proponen desde el Programa Justicia 2020, el espacio institucional del
Ministerio de Justicia de la Nación en el que se discuten los proyectos de
reforma en el servicio de justicia. En su plataforma se encuentra una declaración
de principios: “El servicio de justicia debe funcionar los 365 días del año, en
horarios amplios y cómodos para la población”.
Otro ejemplo es el de Mendoza, donde en el fuero penal la
jornada se tuvo que hacer en doble turno luego de un fallo de la Suprema Corte
de Justicia, en el marco de un habeas corpus colectivo.
Esta idea de extender el horario tribunalicio fue gestada
por los equipos del Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia
(Fores) donde Germán Garavano, titular de la cartera de Justicia, tuvo una
participación activa. El documento, que dio origen a la plataforma Justicia
2020, es claro al respecto.
“Los horarios son exiguos (6 horas) e inconvenientes para
quienes deben asistir a los tribunales”, cuestiona el documento, que a su vez
critica otra de las “instituciones” del Poder Judicial: las ferias de enero y
julio, a las que califica de “anacrónicas” y que “detienen el trabajo judicial
durante 45 días”.
Fuente: Diario Judicial