María del Pilar Pérez se recibió de la
carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), hizo un postgrado
en Derechos Humanos y se encuentra matriculada en el foro Local y Federal.
Ejerce su profesión libremente, especialmente en el fuero laboral y de familia.
Además, se dedica al asesoramiento legal de entidades gremiales y
representación de trabajadores.
La abogada, como todos los argentinos y
muchos profesionales del país, atraviesa el periodo de aislamiento obligatorio
por causa de la pandemia mundial de coronavirus. Ella definió que la cuarentena
significa la limitación de algunas de nuestras libertades, en especial la
ambulatoria porque no se puede circular hacia los puestos de trabajo, ni
esparcimiento o recreación. Incluso, detalla, hay ciertos casos donde se
prohíbe o condiciona el ingreso al país. Se auto-cuestiona: ¿es ilegítima esta
privación de libertades constitucionalmente reconocidas? Desde su punto de
vista, opina que no, ya que ningún derecho es absoluto y en este caso se
prioriza el Derecho a la Salud, la necesidad de salvaguardarlo y protegerlo
legitima la restricción de otros derechos. Aclara que todo esto se tiene que
dar siempre en el marco de los principios fundamentales, sobre todo en el Derecho
Penal, como el principio de inocencia, debido proceso, legalidad, entre otros.
En su día a día, durante la cuarentena,
Pilar intenta cumplir una rutina diaria de trabajo en casa, alimentación y
ejercicio para mantener un orden en los horarios. También, utiliza este tiempo
para leer y capacitarse porque en las redes sociales, según contó, hay algunas
muy interesantes publicadas por colegas de manera desinteresada y solidaria.
Las consultas por parte de los clientes
continúan a pesar del aislamiento. Estas van desde las que tienen que ver con
temas laborales, falta de entendimiento entre empleadores y trabajadores,
alcances de las licencias, actividades exceptuadas del decreto presidencial que
establece el aislamiento social, preventivo y obligatorio; consultas de familia
por ejemplo relacionadas con las características del régimen comunicacional de
los progenitores en este momento extraordinario, hasta pedidos de orientación
respecto de los requisitos y formalidades para el acceso a los beneficios anunciados
por el gobierno para mitigar los efectos negativos de las medidas en la
situación económica de las familias y empresas.
Pilar ya contaba con perfiles en Instagram
y Facebook del estudio jurídico, canales que le sirven como único medio posible
para mantener la comunicación con sus clientes. Añadió a estas vías WhatsApp,
Zoom y otros medios similares que permiten el contacto a través de video
llamada. Gracias a esta pausa, la abogada comentó que dedicó más tiempo y
atención a mejorar y mantener actualizadas estas redes sociales. Por allí
comparte información de interés y atiende las dudas que llegan.
Para la abogada, sus colegas comprendieron
cabalmente la importancia de las medidas que se están tomando y sus
consecuencias. Sin embargo, comentó que se encuentran preocupados porque su
ejercicio profesional es la única fuente de ingresos y recalcó que los
honorarios tienen carácter alimentario. Pilar se plantea esta coyuntura, que
para ella establece un gran desafío a futuro para la justicia, que claramente
deberá ayornarse. “El camino hacia el
expediente digital tiene que acelerarse, los códigos procesales tendrán
necesariamente que ser reformados para incluir los medios tecnológicos
disponibles en la actualidad, es arcaico y hasta antieconómico atestar los
juzgados de escritos, presentaciones y actuaciones en papel, esta situación
será sin dudas la expiración del expediente tal y como lo conocemos”, agregó.
Además puso su punto de vista sobre los
justiciables, quienes ya esperaban largos periodos para la resolución de sus
conflictos y/o peticiones. Expresó Pilar que la implementación de los medios
tecnológicos en los procesos significa también garantizarle el acceso a la
justicia de forma eficiente y oportuna. “Será un medio de fortalecimiento en la
administración de justicia y de la democracia como forma de gobierno”, sostuvo.
María del Pilar recomienda a sus pares
abogados mantenerse enfocados en la importancia del auto- aislamiento como una
forma de cuidarnos, proteger a nuestros afectos y a la comunidad toda. “Son
tiempos donde la sociedad debe reflotar la solidaridad como un valor esencial.
Después, que una crisis significa siempre la posibilidad de renovarse, ya desde
la etimología de la palabra designa el momento en que se produce un cambio en
algo, alguien o en una situación y en este necesario proceso que mencionaba de
innovación de la justicia, los abogados como operadores del derecho tenemos la misión
de aportar positivamente”, concluyó.
Fuente: http://abogadostucuman.com/