Amnistía Internacional mostró su
preocupación sobre la situación sanitaria en la provincia de Formosa, gobernada
por Gildo Insfrán, a través de un comunicado en el que enumeró las diversas
denuncias que les llegaron por intermedio de abogados y ciudadanos tuvieron
hechos de aislamiento obligatorio, falta de controles sanitarios o el impedimento
de ingreso a la provincia.
La directora de Promoción y Protección
de los Derechos Humanos del organismo, Noelia Garone, afirmó en diálogo con
Tiempo Judicial que “se sigue a la provincia desde hace meses por la situación
de las personas varadas, y también en todo el país, porque la emergencia
sanitaria pone un poco en jaque algunos derechos humanos”.
“La emergencia sanitaria amplifica las
potestades estatales, entonces puede poner en peligro ciertos derechos humanos,
por eso se recibieron denuncias de personas que están siendo alojadas en
Centros de Atención Sanitaria (CAS)hechos por el Gobierno de Formosa para todas
las personas con coronavirus positivo y todos los contactos estrechos, ahí
tenemos el primer problema”, explicó.
La principal advertencia, casi obvia,
es que no deberían juntar a las personas con coronavirus positivo con las que
fueron alojadas por contacto estrecho. “Están mezclando a todos, y además se
denuncian malas condiciones de aislamiento y precauciones sanitarias de por
sí”, lamentó la directora.
Entre los otros puntos que señaló el
organismo, se destacó que se obligaría a permanecer en los centros de
aislamiento a personas con síntomas leves, asintomáticas e incluso a personas
que no tienen COVID-19 expuestas al contagio. No se les brindaría información
de su situación de salud, o se lo hace de palabra sin tener acceso a los resultados
de sus test COVID-19.
Además de que se les harían varios
hisopados sin consentimiento, que la duración de las cuarentenas en los CAS en
algunos casos habría excedido los 14 días hasta 30. Además, las personas no
tendrían suficiente acceso a información sobre el tiempo que permanecerán
alojadas ni sobre los criterios científicos que se aplicarían en un momento
dado para decidir su alta de la cuarentena o el aislamiento.
Entre los más graves, se denuncia que
se obligaría a permanecer en los CAS a niñas, niños y adolescentes y, en
algunos casos, sin el acompañamiento de sus padres o familiares y algunas han
sufrido crisis, angustia y depresión y no han sido atendidas adecuadamente.
Según la directora de protección de
derechos humanos, se presentarán en la Comisión Interamericana con medidas
cautelares y, por considerar que hay detenciones arbitrarias, se presentarán en
las Naciones Unidas. "Entendemos la preocupación de las autoridades para
frenar el contagio, evitar la propagación, pero eso no puede ser excusa para
actuar y recibir las denuncias que hemos señalado”, concluyó Garone.
Fuente: http://tiempojudicial.com/2021/01/26/la-emergencia-sanitaria-amplifica-las-potestades-estatales-y-pone-en-peligro-ciertos-derechos-humanos/